שמע ישראל יהוה אלהינו יהוה אחד

Cristianismo, politica y mas.

El argumento pacifista del Sermón del Monte

Publicado por crbustamantes en 15 noviembre 2010

La entrada anterior hablaba acerca de si Jesus predico el pacifismo, esa entrada originalmente consistia de dos partes, esta es la segunda parte y final. Quiero destacar que no solo permite reflexionar acerca del tema de si debe predicar el “Cristianismo pacifista” o si ser cristiano implica la practica del pacifismo, sino que da la instancia de reflexionar sobre ciertos pasajes del sermon del monte y su significado original. Lo encuentran aqui. Para su consideracion.

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Habiendo participado en varios debates con pacifistas cristianos (una contradicción en términos si lo pensamos bien), ya conozco sus argumentos. Sinceramente, nos asombramos de que los desvaríos de esta gente hayan tenido que ser tomados en serio. En otra época, cuando el cristiano estaba mejor preparado, el pacifista cristiano hubiera sido considerado, como mínimo, inmaduro. Hoy en día, cuando la iglesia cristiana está superpoblada de pigmeos doctrinales, es natural que se le ponga atención a estos divagues pro-pacifistas. Es esta ignorancia crónica en nuestras filas que obliga a algunos a preparar refutaciones como la que nos ocupa.

Confrontado con los argumentos anteriores, el pacifista cristiano invariablemente va a tratar de refutar cualquier presentación bíblica bien razonada con el Sermón del Monte. El pacifista piensa que las palabras de Jesucristo en este sermón son claras instrucciones para jamás empuñar un arma, apoyar o participar en una guerra. Esto es doblemente extraño considerando que Jesús jamás menciona el tema de la guerra en ninguna parte del sermón. Es por ello que usar el Sermón del Monte para condenar todo tipo de guerra y promover pacifismo total, nacional o internacional, es un claro error exegético. Aquí tendría que terminar todo el problema, pero la ignorancia bíblica es el peor enemigo del cristiano, no Satanás.

¿De que está hablando Jesucristo en el Sermón del Monte? De cuál deben ser las normas éticas para el cristiano en el aspecto personal. De la forma en que un genuino hombre o mujer de Dios debe de responder o reaccionar ante las actitudes y acciones del prójimo, cuando el prójimo se convierte en problemático. Es por ello que Jesús habla de volver la otra mejilla, dar la túnica y la capa, bendecir en lugar de maldecir, etc. —- Este es lenguaje que sólo puede aplicarse en el contexto de las relaciones personales. Es un error infantil el querer aplicar la ética personal al terreno de la justicia criminal, la política y las relaciones internacionales.

Para ilustrar lo que vengo diciendo veamos un breve intercambio de un debate que un servidor sostuvo recientemente con un pacifista, Claudio Cruces, Profesor de Cuidado y Consejo Pastoral en el Instituto Associated Mennonite de Argentina. Pastorea en la Iglesia Evangélica Bautista de San Fernando, Argentina, y es ardiente promotor de la Teología de la Liberación. A juzgar por las creencias de Claudio, deducimos que la iglesia que pastorea no es realmente ni evangélica ni bautista, pero la incógnita aun mayor es descifrar cómo se pueden armonizar la Teología de la Liberación, de clara inclinación izquierdista, con el pacifismo. He aquí parte del debate, Claudio Cruces es representado por las iniciales C.C., y un servidor, por las Iniciales P.S. Si bien el tema central es la pena de muerte, los argumentos son válidos y se ramificaron durante el intercambio hacia al tópico guerra-pacifismo:

C.C.: “Me llama mucho la atención esta propuesta de fragmentar la ética en privada y pública.”

P.S. : “Bueno, nunca es tarde para aprender. Imagínese un gobierno poniendo la otra mejilla ante la agresión de otra nación. Claramente existen las categorías en cuanto a ética se refiere.”

C.C. : “En primer lugar, me llama la atención en un defensor del capitalismo ya que para ellos la sociedad es un amontonamiento de individuos, por tanto, como consecuencia lógica, la sociedad debe tener la misma ética que el individuo.”

P.S. : “Totalmente vil el comentario. No merece respuesta que lo dignifique.”

C.C. : “Pensar que hay una ética para el individuo de amor y hermandad y una totalmente opuesta para los dirigentes de la sociedad ¿será buena exégesis o será esquisoide? A mi me parece que más que exégesis es darle un barniz teológico a una idea política que implanta la pena de muerte como argumento de vida.”

P.S. : “Su pensamiento está mal planteado. Usted contrapone individuos con individuos. Lea bien lo que escribió y va a notar su error. Yo contrapongo la ética individual con la ética del estado o del gobierno. Ambas se rigen por diferentes parámetros bíblicos. Además, no soy exégeta, para ello se debe estudiar largo y tendido.”

C.C. : “Pablo asevera que Jesús está hablando al individuo y no a la sociedad organizada, veamos: cuando Jesús dice: Oísteis decir no cometerás adulterio… Pablo no tendrá inconvenientes en asegurar que esa ética es para el individuo y para la sociedad toda.”

P.S. : “Está equivocado. Francamente, nunca he visto a un gobierno adulterar, a menos que se refiera a los gobiernos de Francia y Alemania noviando con Saddam, el triángulo del amor.”

C.C. : “Cuando Jesús dice: Oísteis decir no jurarás en falso… Pablo no tendrá inconvenientes en asegurar que esa ética es para el individuo y para la sociedad toda.”

P.S. : “Por supuesto que tengo problemas. Nunca he visto una sociedad jurar ¿la ha visto usted? Y no me venga con la jura de la independencia. Tampoco podemos imponer esta ética personal (o mandamiento para el cristiano) en todos los integrantes de la sociedad. Nada en el sermón del monte va dirigido a los que no son discípulos de Cristo. Punto invalidado.”

C.C. : “Cuando Jesús dice: oisteis que fue dicho ojo por ojo… (venganza) Pablo no tendrá inconvenientes en asegurar que esa ética en contra de la venganza es para el individuo y para la sociedad toda.”

P.S. : “Lo que usted llama ‘venganza’ es un mandamiento de Dios. Lo siento, no quiero dejar en evidencia el calibre de su conocimiento bíblico, pero le pido que lea Ex.21:24; Lev. 24:20; Dt. 19:21. Ojo por ojo y diente por diente es la medida exacta de justicia prescrita por Dios, no una venganza. Punto invalidado.”

C.C. : “Pero cuando Jesús, en el mismo texto dice ‘No matarás’, a Pablo se le ocurre que es buena exégesis dividir la ética en social e individual. Todos sabemos que una ley del buen exégeta es no aplicar dos métodos exegéticos a un mismo texto. Si todas las palabras se pueden aplicar al individuo y la sociedad, también éstas. Lo que pasa es que hay una exégesis de ‘Arbol de navidad’ que consiste en tener una idea a – priori y luego adornarla con versículos.”

P.S. : “Como usted ve no aplico dos métodos hermenéuticos diferentes como pensó usted. Mucho menos soy culpable de practicar eiségesis, algo que la gente de su tendencia sabe hacer muy bien para distorsionar las Escrituras. Yo podría haber refutado su primer intervención haciendo alusión directa a la falta de observación suya sobre cuál es el contexto de los versículos que citó. Sólo con observar todo el contexto del sermón del monte hubiera bastado para anular su seudo-argumento. Es obvio que Jesucristo no está hablando de la pena de muerte ni de las guerras. A decir verdad, en ninguna parte de la Biblia se condena la pena de muerte, más bien se apoya. Usted debería refutar nuestros argumentos en lugar de saltar a otra cosa.”

Hasta aquí parte del debate. Ahora veamos de cerca algunos de los pasajes que el pacifista usa como textos “prueba” en apoyo del pacifismo:

1. Bienaventurados los mansos porque ellos recibirán la tierra por heredad. Mateo 5:5

Nunca pensemos que mansedumbre significa debilidad. Teniendo en cuenta que Moisés fue “muy manso, más que todos los hombres que había sobre la tierra” (Núm. 12:3), y considerando que fue un líder fuerte y agresivo, que participó en guerras, deducimos que ser manso no tiene nada que ver en absoluto con practicar actitudes pasivas ante la maldad y los enemigos de Dios.

2. Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios. Mateo 5:9

La palabra “pacificadores” en griego (eirenopoios) era uno de los títulos del César [2]. Fue llamado “el pacificador” porque logró y mantuvo la paz por medio del uso de la fuerza. La palabra no significa “pacifista”, “apacible”, “pasivo” o “paz a cualquier costo.” Significa “paz sostenida mediante fuerza.” La mayoría de los comentaristas interpretan que el verso describe a aquellos que han hecho la paz con Dios, quienes en última instancia son conocidos como los hijos de Dios. No existe en el verso ni en el contexto inmediato la más mínima sugerencia de pacifismo como se entiende hoy.

3. No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra. Mateo 5:39

¿Apoya esto la posición pacifista? ¿Estaba Cristo instruyendo a los oyentes sobre qué hacer cuando la vida de uno o la de su familia está en peligro? ¡Por supuesto que no! Y mucho menos sobre lo que debe hacer una nación cuando es atacada. Además, en la cultura judía, el golpe de la mano en la mejilla derecha era un insulto personal, no un acto de violencia, algo así como escupir a alguien en el rostro. Jesús está dando un principio general de cómo tratar con el prójimo cuando somos representantes del evangelio. No debemos ser rápidos en devolver mal por mal a nuestro prójimo y debemos estar dispuestos a soportar insultos a los efectos de ser un buen testimonio y ganar a nuestro prójimo para Cristo. Pero la idea de que Jesús nos dejó instrucciones de no resistir la maldad, fuere del grado que fuere, es absurda. Aun los pacifistas más extremistas resisten lo que ellos consideran malo con manifestaciones, huelgas de hambre, incumplimiento de pago de impuestos, negarse al servicio militar obligatorio, etc. — Resistencia pacífica sigue siendo resistencia. El significado de “poner la otra mejilla”, como se dice popularmente, puede ser captado mejor si observamos a Jesucristo mismo en Juan 18:23. Cuando uno de los alguaciles le dio una bofetada por considerar que estaba siendo irrespetuoso con el sumo sacerdote, Jesús responde: “Si he hablado mal, testifica en qué está mal; y si bien, ¿por qué me golpeas?” — ¿Puso Jesús la otra mejilla? No, contestó firmemente al vituperio.

Conclusión:

Reiterativa de nuestra conclusión en la primera sección del trabajo, ésta también afirma que luego de examinar rigurosamente los Evangelios, vemos que Jesús apoyó el uso de la fuerza en la defensa personal o nacional. No existe en los evangelios la menor sugerencia de que Jesús enseñó pacifismo o no resistencia. El uso del modelo de la guerra justa como ilustración en sus parábolas, así como su descripción del Día del Juicio, revelan que Jesús aceptaba las enseñanzas del Antiguo Testamento al respecto.

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Notas:

1. The Gandhi Nobody Knows, Richard Grenier [From the magazine, “Commentary,” March 1983

http://eserver.org/history/ghandi-nobody-knows.txt

2. Christian Attitudes Toward War and Peace, Roland H. Bainton (New York: Abingdon, 1960), p. 64.

Obra de referencia:

When is it Right to Fight, Robert A. Morey, Presbyterian and Reformed Publishing Co., Phillipsburg, New Jersey, 1985.

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